
Reconstruye
Lectura del estudio —DICOM, sin preparación— identifica la serie volumétrica adecuada y separa el órgano en piezas anatómicas independientes que se encienden, se apagan y se miden.

De la imagen a la comprensión
Los resultados de tus estudios convertidos en modelos 3D, accesibles desde cualquier dispositivo.
Modelo interactivo · caso real
Arrastra para girarlo · rueda o dos dedos para acercar · toca una pieza para saber qué es y cuánto mide
El modelo
El mismo cerebro del que habla esta página, corriendo dentro del navegador. Toca cualquier pieza para que te diga qué es y cuánto mide.
Qué hace

Lectura del estudio —DICOM, sin preparación— identifica la serie volumétrica adecuada y separa el órgano en piezas anatómicas independientes que se encienden, se apagan y se miden.

Acorde al informe firmado por el radiólogo, se ancla cada hallazgo a su coordenada real dentro del modelo.

Un recorrido narrado con voz natural explica el estudio posición por posición. Un asistente responde dudas con base al contexto del informe cargado.
Proceso
El estudio DICOM y el informe firmado. Tal como salen del hospital, con todas sus series.
Conversión y control de calidad. Encuentra la serie volumétrica útil y verifica orientación y resolución.
Segmentación anatómica. Separa el órgano en piezas independientes y mide el volumen de cada una.
Anclaje del informe. Cada hallazgo descrito en texto queda fijado a su coordenada real dentro del modelo.
Narración y recorrido. Genera la voz y la secuencia de paradas que explican el caso.
Un modelo recorrible. En visor inmersivo, en navegador y en teléfono.
Clínica

El paciente ve su propia anatomía. El médico señala en el espacio en vez de describirlo con palabras. Lo que antes tomaba diez minutos de explicación se ve en treinta segundos.
Trayectorias, relaciones espaciales y distancias medidas sobre la anatomía de ese paciente. El equipo entero puede recorrer el caso antes de entrar a quirófano.
Dos estudios del mismo paciente, superpuestos. La evolución se ve y se cuantifica directamente sobre el volumen.
Explicar un procedimiento sobre el cuerpo del propio paciente cambia la conversación: la firma llega después de haber entendido.
Un colega en otra ciudad abre el mismo modelo, con las mismas marcas y las mismas medidas, desde un enlace.
Varios especialistas en el mismo modelo, señalando lo mismo, aunque estén en husos horarios distintos.
Educación

Cada modelo es una persona concreta: su variante anatómica, su asimetría y, cuando la hay, su patología documentada por un radiólogo.
Una biblioteca de casos anonimizados que los estudiantes recorren cuantas veces quieran, con el informe del radiólogo anclado como material de estudio.
Repeticiones ilimitadas, a cualquier hora y desde cualquier lugar. Un complemento de la disección que llega adonde ella termina.
Apagar los nombres y pedir que identifiquen estructuras. El examen ocurre en el mismo espacio donde se aprendió.
El paso más difícil para un estudiante de radiología es pasar del corte plano al volumen mental. Aquí ambos van sincronizados: mueves el corte y ves qué estructura atraviesa.
Funciona en visor de realidad virtual, en navegador de escritorio y en teléfono. Una escuela puede arrancar con las computadoras que ya tiene y sumar visores después.